Viajes
| En el autobus, con la carretera abriendose y tragando las alegrías que cargaba como caramelos. Y ese Benedeti que lucha con mi inconsiente y me somete alimentando mi eterna nostalgia: He recorrido tu cuerpo fantasma y me descubrí en tus tierras incautas en tu dicha furtiva Se han deformado dos vidas y la piel sobre piel no engaña más bien se mienten y ocultan su desgracia El silencio calla al silencio y la soledad es pronunciada como un augurio, cómo un consuelo de seguir viva. ¿Viva? Si es que ahora no estoy soñando. |

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