El año pasado, me quejaba de la forma de amar de una de mis parejas, y fue cuando descubrí que relmente, no había una forma correcta de amar, sino que había muchas, entonces ¿Estaba amando de más? Entré a Porrúa y encontré un libro llamado "Mujeres que aman demasiado, como cambiar su forma de amar y dejar de sufrir". No creo en los libros personales, pero mi situación era tan crítica que cualquier cosa era una buena posibilidad para resolver mi problema:
Amar para algunas mujeres significa sufrir. Viven "atrapadas" en relaciones que afectan su bienestar emocional, al sentirse atraídas por hombres inaccesibles y problemáticos.Las mujeres que se sienten atraídas por hombres problemáticos, distantes, inaccesibles, suelen terminar amando al hombre equivocado y sufriendo por amor.
¿Por qué tantas mujeres se obsesionan con hombres adictos al trabajo, al alcohol, a otras mujeres, a la televisión, a un deporte, a las drogas?, ¿por qué se sienten atraídas por hombres inmaduros, incapaces de satisfacer sus necesidades emocionales?, ¿por qué les cuesta tanto poner fin a una relación problemática?
Las mujeres de alcohólicos, de adictos a otras drogas o de personas con desequilibrios mentales, son seres que la vida preparó para escapar del "amor".Ellas se enredan en situaciones de pareja donde el amor es un fin a conquistar. Sueñan con salvar al hombre que "aman", y piensan que si él cambiara obtendrían, como recompensa, su amor. Justifican la ira, la depresión, la crueldad, la indiferencia, la deshonestidad o la adicción de sus parejas. Creen que es posible el cambio y que de ellas depende.
Sus historias personales pueden ser de una variedad infinita, pero todas tienen en común la necesidad de sentirse superiores y de sufrir.
Claro está que nadie se convierte en una mujer así por casualidad. Los porqué quedan atrás, en carencias de la infancia que las llevaron a un concepto equivocado del amor.
Desgraciadamente para nuestra sociedad, sufrir por amor es romántico, no hay un gran amor sin un gran dolor por parte de alguno de los protagonistas. Así, la sociedad refuerza las situaciones de mujeres que sufren por amor, vomitando heroínas de melodramas (en seriales televisivos, en películas y en la novela rosa), que siempre viven un gran amor por el cual el precio apagar es el sufrimiento.
Existe un mercado saturado de historias de amores difíciles, imposibles, conflictivos, y ello no ayuda a la mujer que se siente atrapada en una relación no gratificante, porque no le permite ver todo lo negativo o enfermo que hay en su propia actitud que las lleva a no poder desprenderse de lo que las está destruyendo.
Estas mujeres, que viven en un palacio o en una chabola, en un país del sur o en uno del norte, que venden en un puesto callejero o son reconocidas profesionales, están tan enfermas como sus parejas y de igual manera necesitan ayuda.
Sueñan con lo que podría ser y así "quedan pegadas" a lo que no funciona, ni las hace felices. Rechazan a los hombres "agradables" porque les resultan aburridos, insípidos, en cambio les es fácil sentirse atrapadas por el hombre distante. Éste funciona como una droga para ellas y llegan a obsesionarse tanto, por él, que descuidan sus propios intereses: familia, amigos, trabajo, aficiones.Viven en una continua ansiedad, donde el pan de cada día es el esfuerzo por entender, cambiar o lograr la atención del hombre "elegido". Gastan sus energías, agotan el llanto y llegan a la desesperación: para ellas estar enamoradas es sufrir.
Esto me provocó un gran shock en mi vida, en todos los aspectos, porque para solucionar, tienes que regresar a un pasado que ya no está pero que sigues viviendo con tu pareja, tus amigos, tu trabajo. Si conocen a chavas que tengan éste problema, comentenles, no es un juego. Tu felicidad personal, y de pareja depende de ello. Me daba verguenza admitirlo, ya no: Soy una mujer que ama demasiado.
Amar para algunas mujeres significa sufrir. Viven "atrapadas" en relaciones que afectan su bienestar emocional, al sentirse atraídas por hombres inaccesibles y problemáticos.Las mujeres que se sienten atraídas por hombres problemáticos, distantes, inaccesibles, suelen terminar amando al hombre equivocado y sufriendo por amor.
¿Por qué tantas mujeres se obsesionan con hombres adictos al trabajo, al alcohol, a otras mujeres, a la televisión, a un deporte, a las drogas?, ¿por qué se sienten atraídas por hombres inmaduros, incapaces de satisfacer sus necesidades emocionales?, ¿por qué les cuesta tanto poner fin a una relación problemática?
Las mujeres de alcohólicos, de adictos a otras drogas o de personas con desequilibrios mentales, son seres que la vida preparó para escapar del "amor".Ellas se enredan en situaciones de pareja donde el amor es un fin a conquistar. Sueñan con salvar al hombre que "aman", y piensan que si él cambiara obtendrían, como recompensa, su amor. Justifican la ira, la depresión, la crueldad, la indiferencia, la deshonestidad o la adicción de sus parejas. Creen que es posible el cambio y que de ellas depende.
Sus historias personales pueden ser de una variedad infinita, pero todas tienen en común la necesidad de sentirse superiores y de sufrir.
Claro está que nadie se convierte en una mujer así por casualidad. Los porqué quedan atrás, en carencias de la infancia que las llevaron a un concepto equivocado del amor.
Desgraciadamente para nuestra sociedad, sufrir por amor es romántico, no hay un gran amor sin un gran dolor por parte de alguno de los protagonistas. Así, la sociedad refuerza las situaciones de mujeres que sufren por amor, vomitando heroínas de melodramas (en seriales televisivos, en películas y en la novela rosa), que siempre viven un gran amor por el cual el precio apagar es el sufrimiento.
Existe un mercado saturado de historias de amores difíciles, imposibles, conflictivos, y ello no ayuda a la mujer que se siente atrapada en una relación no gratificante, porque no le permite ver todo lo negativo o enfermo que hay en su propia actitud que las lleva a no poder desprenderse de lo que las está destruyendo.
Estas mujeres, que viven en un palacio o en una chabola, en un país del sur o en uno del norte, que venden en un puesto callejero o son reconocidas profesionales, están tan enfermas como sus parejas y de igual manera necesitan ayuda.
Sueñan con lo que podría ser y así "quedan pegadas" a lo que no funciona, ni las hace felices. Rechazan a los hombres "agradables" porque les resultan aburridos, insípidos, en cambio les es fácil sentirse atrapadas por el hombre distante. Éste funciona como una droga para ellas y llegan a obsesionarse tanto, por él, que descuidan sus propios intereses: familia, amigos, trabajo, aficiones.Viven en una continua ansiedad, donde el pan de cada día es el esfuerzo por entender, cambiar o lograr la atención del hombre "elegido". Gastan sus energías, agotan el llanto y llegan a la desesperación: para ellas estar enamoradas es sufrir.
Esto me provocó un gran shock en mi vida, en todos los aspectos, porque para solucionar, tienes que regresar a un pasado que ya no está pero que sigues viviendo con tu pareja, tus amigos, tu trabajo. Si conocen a chavas que tengan éste problema, comentenles, no es un juego. Tu felicidad personal, y de pareja depende de ello. Me daba verguenza admitirlo, ya no: Soy una mujer que ama demasiado.
