
Y entonces Dios creó una mujer para Adán... y la historia o la guerra entre hombres y mujeres comenzó. Ya conocemos esa parte de la historia, en San Valentín recordamos los grandes romances cómo el de Príamo y Tisbe, Romeo y Julieta, Marco Antonio y Cleopatra etc.etc.etc. Desde niñas Disney hace lo suyo para la perversión de la inocencia, prometiéndonos el buen amor de un príncipe Azul y nos identificamos con alguna de las princesas que deben ser buenas para recibir al hombre correcto. Ser delicada, tener voz de sirena, peinar el cabello dorado, saber bailar, eran algunas de las virtudes que debían tener las damiselas para que su vida romántica tuviera éxito. Ahora... los requisitos no cambian mucho.
Si bien en ocasiones el espejo no nos da la razón, de los cuentos de Disney aprendí a luchar por mis sueños y por la verdad que habite en mi corazón. Es una guerra entre las mujeres que pesan menos de sesenta kilos y van de compras a MacAllen cada mes; entre las que se planchan el cabello todos los días, y las que nos levantamos con terribles ojeras cada mañana, y corremos antes de que el reloj apunte la hora para entrar a trabajar o asistir a clases. Así que si usted planea buscar un novio decente, debe estar enterada que son de gran “competencia” las que rizan sus pestañas y presumen de sus medidas, las chicas de familia, las psicólogas, y las que tienen auto; contra las que nos levantamos cada día y sentimos la fuerza al pisar la tierra, las que soportamos las miradas lacisivas de los conductores al subir con minifalda al colectivo, con las que tenemos que reemplazar algunas veces a las cabezas familiares para que la familia no se venga abajo y además trabajar para pagar nuestra carrera, contra las que creemos en la dignidad y los valores que recibimos cómo herencia de nuestras abuelas.
Cuando me reencuentro con viejos amigos me preguntan oye y porqué si eres tan guapa y tienes buenos sentimientos ¿ porqué no tienes novio? Y aquí vamos... porque hice una promesa : Te esperaré, porque o te extraño un año o te extraño para siempre. Jamás me pidieron esperar, ni me hicieron la promesa de regresar en el corcel blanco para jurarme amor eterno... just I belive in the true love, sólo creí en lo que sentía, amé a primera vista (no en el momento en el que dicen hola soy, fulano y soy abogado, Doctor, o megalómano) pero en el amor hay algo que te hace confiar desde el principio, el magnetismo que reconoces entre los dos te lleva a la conclusión de que durará, y cuando conoces a la familia y lo ves dormir o roncar, y hasta con la vulgaridad de la expresión pedorrearse... encuentras una respuesta a la pregunta de la existencia del verdadero amor... si existe. Y es que cuando un amor es incomparable... siempre es verdadero.
En ocasiones das amor, paciencia, tiempo, das todo, hasta lo que no tienes... y ves con tristeza que el otro lado, recibe cómodamente pensando que vale mucho y que tu haces todo eso para que no se vaya de tu lado, pero ignora que tu también tienes un valor y que hay ocasiones en dónde es preciso salir del mega YO para conservar una relación que tanto les ha costado a ambos.
Todas las parejas como seres humanos cometemos grandes errores, y cuando existe amor y valor, siempre hay ocasión para el perdón y para la reconciliación. Uno de los grandes errores que cometemos es ponerle un altar a nuestro YO o todo lo contrario. En la vida diaria como en las relaciones de pareja, debe existir un equilibrio. Ser el hombre sentimental ante la mujer poco expresiva (diferente de mujer hueca o sin sentimientos) o viceversa. Si las parejas tienden a ser diferentes y si hay madurez por ambas partes, se vive una relación plena, la mayoría de las veces. Porque lo importante es respetarse, es de vital importancia llegar a mutuos acuerdos en dónde haya una balanza para la personalidad de ambos y así en ocasiones nos ayudará a descubrir partes de nuestra personalidad que jamás sacamos a relucir, simplemente porque no era necesario. Pero el conflicto comienza cuando se le exige al otro ser como tu mismo. Cada uno de nosotros somos seres únicos y distintos a los demás; luego descubres la excitación de las coincidencias que concuerdan con la personalidad de ambos.
Así que a la pregunta capciosa de mi viejo amigo contesté... Supongo que es por creer en lo que siento. No importa si ese ser amado está en Alaska, y tenga una novia que es igual a él, no importa que el verdadero amor esté a $637.00 de distancia... y no tenga un arduo deseo de regresar contigo antes que llegue el invierno, nop I don´think so, importa... que exista amor por él. Lo cual es totalmente patético e irónico, porque si tuviera una cámara satelital quizá descubriría que en el mismo momento en el que mi habitación se llena con inundaciones lagrimosas, at the same time él esté besando a su bien amada y diciéndole al oído los mismos versos con los que me enamoró. Or maybe not pero cómo en ésta época del año no convienen los engaños a uno mismo, preferimos vivir con la soledad y la añoranza cómo almohada, y toda la parte trágica del desamor. Para estar seguros de no volver a traicionarnos a nosotros mismos because nunca, pero nunca jamás, esconderemos lo que es verdaderamente obvio... el amor.
Sean felices (a pesar de la tristeza) logren su día, cómo la última batalla, porque lo único que tenemos es el presente, y porque no sabemos si nos darán un día más de vida... para vivir... sean valientes y no se conformen con vivir con “v” chica, no importa si caemos o si nos ahogamos en llanto... eso también es parte de vivir.
Si bien en ocasiones el espejo no nos da la razón, de los cuentos de Disney aprendí a luchar por mis sueños y por la verdad que habite en mi corazón. Es una guerra entre las mujeres que pesan menos de sesenta kilos y van de compras a MacAllen cada mes; entre las que se planchan el cabello todos los días, y las que nos levantamos con terribles ojeras cada mañana, y corremos antes de que el reloj apunte la hora para entrar a trabajar o asistir a clases. Así que si usted planea buscar un novio decente, debe estar enterada que son de gran “competencia” las que rizan sus pestañas y presumen de sus medidas, las chicas de familia, las psicólogas, y las que tienen auto; contra las que nos levantamos cada día y sentimos la fuerza al pisar la tierra, las que soportamos las miradas lacisivas de los conductores al subir con minifalda al colectivo, con las que tenemos que reemplazar algunas veces a las cabezas familiares para que la familia no se venga abajo y además trabajar para pagar nuestra carrera, contra las que creemos en la dignidad y los valores que recibimos cómo herencia de nuestras abuelas.
Cuando me reencuentro con viejos amigos me preguntan oye y porqué si eres tan guapa y tienes buenos sentimientos ¿ porqué no tienes novio? Y aquí vamos... porque hice una promesa : Te esperaré, porque o te extraño un año o te extraño para siempre. Jamás me pidieron esperar, ni me hicieron la promesa de regresar en el corcel blanco para jurarme amor eterno... just I belive in the true love, sólo creí en lo que sentía, amé a primera vista (no en el momento en el que dicen hola soy, fulano y soy abogado, Doctor, o megalómano) pero en el amor hay algo que te hace confiar desde el principio, el magnetismo que reconoces entre los dos te lleva a la conclusión de que durará, y cuando conoces a la familia y lo ves dormir o roncar, y hasta con la vulgaridad de la expresión pedorrearse... encuentras una respuesta a la pregunta de la existencia del verdadero amor... si existe. Y es que cuando un amor es incomparable... siempre es verdadero.
En ocasiones das amor, paciencia, tiempo, das todo, hasta lo que no tienes... y ves con tristeza que el otro lado, recibe cómodamente pensando que vale mucho y que tu haces todo eso para que no se vaya de tu lado, pero ignora que tu también tienes un valor y que hay ocasiones en dónde es preciso salir del mega YO para conservar una relación que tanto les ha costado a ambos.
Todas las parejas como seres humanos cometemos grandes errores, y cuando existe amor y valor, siempre hay ocasión para el perdón y para la reconciliación. Uno de los grandes errores que cometemos es ponerle un altar a nuestro YO o todo lo contrario. En la vida diaria como en las relaciones de pareja, debe existir un equilibrio. Ser el hombre sentimental ante la mujer poco expresiva (diferente de mujer hueca o sin sentimientos) o viceversa. Si las parejas tienden a ser diferentes y si hay madurez por ambas partes, se vive una relación plena, la mayoría de las veces. Porque lo importante es respetarse, es de vital importancia llegar a mutuos acuerdos en dónde haya una balanza para la personalidad de ambos y así en ocasiones nos ayudará a descubrir partes de nuestra personalidad que jamás sacamos a relucir, simplemente porque no era necesario. Pero el conflicto comienza cuando se le exige al otro ser como tu mismo. Cada uno de nosotros somos seres únicos y distintos a los demás; luego descubres la excitación de las coincidencias que concuerdan con la personalidad de ambos.
Así que a la pregunta capciosa de mi viejo amigo contesté... Supongo que es por creer en lo que siento. No importa si ese ser amado está en Alaska, y tenga una novia que es igual a él, no importa que el verdadero amor esté a $637.00 de distancia... y no tenga un arduo deseo de regresar contigo antes que llegue el invierno, nop I don´think so, importa... que exista amor por él. Lo cual es totalmente patético e irónico, porque si tuviera una cámara satelital quizá descubriría que en el mismo momento en el que mi habitación se llena con inundaciones lagrimosas, at the same time él esté besando a su bien amada y diciéndole al oído los mismos versos con los que me enamoró. Or maybe not pero cómo en ésta época del año no convienen los engaños a uno mismo, preferimos vivir con la soledad y la añoranza cómo almohada, y toda la parte trágica del desamor. Para estar seguros de no volver a traicionarnos a nosotros mismos because nunca, pero nunca jamás, esconderemos lo que es verdaderamente obvio... el amor.
Sean felices (a pesar de la tristeza) logren su día, cómo la última batalla, porque lo único que tenemos es el presente, y porque no sabemos si nos darán un día más de vida... para vivir... sean valientes y no se conformen con vivir con “v” chica, no importa si caemos o si nos ahogamos en llanto... eso también es parte de vivir.

3 Comentarios:
estoy de acuerdo contigo en mucho de lo que dices, ahora es dificil encontrar una pareja, y ya que la encuentras, siempre descubres que hay dificultades que tal vez no esperabas, porque la convivencia no es facil. Pero coincido en que si hay madurez de los dos lados, siempre hay oportunidad a la reconciliacion, a los acuerdos...me parece que encontrarás a alguien tan valioso como tu...
Gracias Canelita. Animo tu de que te quejas mujer, tenés a la beba mas hermosa del D.F. jaja y tu marido es poeta! jajaja.
Un besito para Sarita bebe. (no para Dalilé) jijiji.
Cuidate y escribe que no encuentro articulos recientes en tu blogs-
Gracias por visitarme
hola!
Regresandote, la bisita a mi blog despues de mucho tiempo! gracias!, solo que el libro que me recomiendas lo lei hace un buen de tiempo, aprendes de ello, pero la vida da tantas vueltas que eso no lo dice el libro.
Bueno te dejo un abrazote, saludos y buen inicio de semana.
Rakel
Publicar un comentario
Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]
<< Página Principal