martes, julio 19, 2005

Reflejo

Saben...

Hay una grieta en alguna parte de mí, ¡Ah! pero no es normal en ésta época del año. Pese a ello, los ríos ya casi secos están, no hay más algodónes de azúcar, y lo que es peor, a muerto una pequeña niña de ojos grandes, soñadora, y cachetona. Pobre. Se está extinguiendo una luz en algún lado, estoy envejeciendo tan rápido y eterno... en fin, ya nadie mira, soy imperceptible, ¡Por fin desaparezco!

¡Hay unagrieta saben! ... Pero no es normal en ésta época del año.

martes, julio 12, 2005

10 PM.

Me paré decidida en la esquina
me sostuvo el filo del asfalto
extendí mis brazos hacia el cielo
y allá en el lejano fin del mundo
me tragó un mounstro voraz llamado silencio.

********* (OTRO MÁS)

Me he topado con tu nombre
hecho pedazos
el reloj ha cortado mi memoria
no vivo en éstos ojos
no me cubre esta piel y quema.

Más bien se abre el infierno
se abre tu oscuridad
ya me pesan éstos sueños
éstas ilusiones que no tienen vida.

He pronunciado tu nombre
me he caducado mujer,
en fin.. ¿Cómo era? ..ya no importa
ya no soy
ya he olvidado todo.

Viajes

En el autobus, con la carretera abriendose y tragando las alegrías que cargaba como caramelos. Y ese Benedeti que lucha con mi inconsiente y me somete alimentando mi eterna nostalgia:

He recorrido tu cuerpo fantasma
y me descubrí en tus tierras incautas
en tu dicha furtiva

Se han deformado dos vidas
y la piel sobre piel no engaña
más bien se mienten y ocultan su desgracia

El silencio calla al silencio
y la soledad es pronunciada
como un augurio, cómo un consuelo
de seguir viva.
¿Viva?
Si es que ahora no estoy soñando.

domingo, julio 10, 2005

Hundirme en su figura desolada,
abandonada por al rutina diaria
oler los sueños apagados de la infancia
verle morir tras cada noche su nostalgia

Las sabanas envuelven su espalda
su piel figura tatuajes arrepentidos
los labios de espinas perforados
por un cariño ajeno.

el reloj le mira como un niño
encontrandose en la nada
con una luciernaga en las manos
muerta y un grito de miseria de si.

Luvina el desierto del espejismo.

Dr. Coss me ha traído una nostalgia por Rulfo. Y Luvina se me cuaja en los ojos mientras avanzo de mi casa de hospedaje a la tienda, y de la tienda a mi cuarto. Un fenomeno particularmente está ocurriendo allá, Diana se transfigura en alguna pequeña cosa. En el pueblo, parece que cargo la cruz de mis pecados, el viento me azota con fuego, y parece que mis pies se van hundiendo en el infierno. Allá lejos de todo, no existe nada, más que el desierto, un río y pájaros que se caen por el calentamiento brutal de sus alas.

El contraste: La noche, en la que leo las estrellas y me pierdo entre el viento que acaricia mi piel. Alguien me dijo que no era libre siquiera de respirar, ahora respiro con el pulmón lleno, y me elevo, parece que me nacen las alas de algun lugar extraño; no sé dónde estaban escondidas. No he podido dormir, llega la noche y parece que vuelvo a nacer, sin embargo no duermo, heme aqui a las tres de la mañana. Es la locura del infierno, la locura del desierto, de la imposibilidad del presente y del misticismo del futuro. He bebido las tres cervezas más deliciosas de mi vida, me he esforzado por caminar derecho y ver claramente, dejar estas nebulosas para otro día, esta ceguera para otra noche, para otra persona. Necesito dormir, y dejar de mirar afuera allá nada existe, nada puede ser para mí. Pero escuchan!!! escuchan!!!!. Camino por la hierba y respiro!!! me siento en la tierra y cuento estrellas!!!. Estoy amando, estoy olvidando, estoy extraviandome ya o rencontrandome con un fantasma.

¿Podremos amar? o ¿fabricar un amor?. Si el amar es válido, cuanto tiempo se puede amar?. Me han atrapado en un sueño, he despertado gritando su nombre, ¡Que espanto! ¿será el amor un espejismo? ¡¡¡Carajo, he dicho su nombre!!! he dicho su nombre. Su nombre. Se ha trozado algo dentro, sabeís? hay un hueco. Lo he vivido. ¡Lo juro!! allá mientras dormía lo viví. Un sueño fué, pero su nombre inesperado gritado por mi cobardía, por el miedo a no despertar y no volver a verle me lo ha confesado... estoy amando. o ¿será una estrella el amor?, sí, podría ser. Pero en luvina, en el desierto, en Dr. Coss. En el pueblo, en los ojos de los infantes, se encuentra aún el destino de ésta mujer hechicera... Nerissa Rocher.