domingo, septiembre 18, 2005

REVELACIONES

No sabía si era de día o de noche, el mundo parecía estar en un punto temporal en medio de la luz y la oscuridad. Había mucho viento, el otoño ya estaba sobre mis hombros, las hojas doradas volaban y algunas se enredaban en mi cabello. Me sentía asfixiada, tenía que salir de ese departamento, antes que las paredes cayeran sobre mi cabeza. Caminé largo tiempo, encontré una calle olvidada, seguí su dirección. Había un bazar en un edificio olvidado, deteriorado. Me acerqué porque los bazares siempre son muy interesantes, te venden piezas de la historia de alguien a muy bajo precio. Un baúl de madera con cerradura de fierro estilo Luis XIV, no soy experta en arte, pero tenía que suponer que esa antigüedad tendría que ser muy cara y si yo iba a comprarla, debía pertenecer al tiempo que yo quisiera. La mujer que atendía el bazar, se acercó a mí para ofrecer su ayuda. Era una mujer de estatura baja, algo gorda, tenía unas largas uñas y una mirada muy escéptica. Le dije que no para quitármela de encima, me molestan las vendedoras; en ese momento descubrí un libro muy particular, que tenía la figura de un árbol seco en la portada, no tenía titulo, ni decía quien lo había escrito. Cuando lo tomé, la mujer me dijo que podía ofrecerme algo mejor, que ese libro era un libro barato de hechicería. La oferta me excito, y pregunte por la proposición. Leeré su mano, dijo la vendedora. Yo estaba emocionada, pues siempre he tenido mucha curiosidad, pero nunca había tenido la oportunidad, sino hasta aquella vez. En el momento de extender mi mano, ella la tomó y la dejó caer, diciendo que no podía, y que tenía que irme. Me asustó y alarmada pregunté el porque. Ella no contestó, dio la vuelta y se alejó rápidamente. Yo estaba muy nerviosa y la seguí, subí las escaleras sin que me viera y fue cuando la encontré estaba hablando con una anciana, era mayor, parecía que tenía cataratas y estaba ciega. Se dirigió a mí y dijo:

- Es tiempo, llegó el momento de que sepas quien eres o fuiste en realidad.

Sentí un miedo aterrador, pero no hable.

- Veamos la verdad de las cartas, del tarot de los antiguos sabios. Un Dragón y una ninfa llevas dentro, luz y oscuridad, pasión y amor. Tienes el corazón dividido, eres tormenta y calma. En un tiempo, antiguo, eras una hechicera, una sacerdotisa, una guerrera al servicio de un Rey. Tú lo amabas, pero, lo traicionaste, la espada que una vez lo defendió, le atravesó el corazón y fuiste castigada por eso. Y el Rey y su sacerdotisa fueron encerrados en un solo cuerpo. En esta vida eres dos, Ollinziuatl. Ahora, debes aprender.

Lo vi en mi, y el se vio en mi. Cerré los ojos y estaba en una hoguera en medio de un río, había gente gritándome, lanzando piedras. ¡No, no lo hagan! ¡ Yo, no quería! ¡Yo no soy, ella! ¡Están equivocados, yo no soy ella, yo no vivo aquí! . La gente seguía gritando, encendieron el fuego, yo gritaba que me soltaran, pero no escuchaba mi propia voz, aún así gritaba, ¡Suéltenme! ¡Yo no soy ella!.



Vi el cielo, pintarse de rojo, un relámpago cayó atrás de mi, y la lluvia soltó su furia, la hoguera se apagó, ya no estaba atada y salté al río, me sumergí en el agua, llegué a la orilla. Ya estaba muy lejos. Caí sobre el lodo. Cuando abrí los ojos, estaba sola en el edificio, no había gente, parecía que estaba deshabitado desde hacía mucho tiempo. Pero las heridas de la soga en mis manos, aún sangraban…

1 Comentarios:

Blogger Xigna dijo...

Que interesante no? la verdad que todo puede ser real, en estas cosas solo queda experimentar. Solo uno sabe cuando le llega el momento, me gustó la historia y de ser asi pues pon en práctica todo lo que recuerdes de aquella vida!

miércoles, septiembre 21, 2005 11:17:00 p.m.  

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